Valor venal y valor de mercado: qué te pagan

Si el golpe es culpa tuya, cobras lo que diga tu póliza, que en muchas es el valor de nuevo los dos primeros años y el valor venal después. Si la culpa es de otro, te deben pagar la reparación, y si esta es desproporcionada, el valor venal más un extra llamado valor de afección. El valor de mercado, que es lo que te costaría comprar un coche igual, solo lo cobras si tu contrato lo dice.
Son dos cifras que se parecen en el nombre y que en un coche de seis o siete años pueden separarse más de 3.000 €. Y esa diferencia se descubre el peor día posible, con el coche en la grúa.
Culpa tuya
- Manda tu póliza
- Valor de nuevo: suele ser hasta 2 años
- Después, valor venal: 7.480 € en el ejemplo
Culpa de otro
- Primero, la reparación
- Si es desproporcionada: venal + afección
- Con un 30 %: 9.724 € en el ejemplo
Valor de mercado
- Lo que cuesta comprar uno igual
- 10.500 € en el ejemplo
- Solo si lo pone tu contrato
Si no estás de acuerdo
- Facturas, ITV y coches comparables
- Perito propio (art. 38 LCS)
- 180 días para impugnar el dictamen
¿Qué diferencia hay entre valor venal y valor de mercado?
El valor venal es el precio por el que podrías vender tu coche justo antes del siniestro, según su antigüedad y desgaste. El valor de mercado es lo que te costaría comprar entonces otro equivalente, con el margen del vendedor incluido. Vender siempre da menos que comprar.
Traducido: el venal es lo que te ofrece el concesionario cuando llevas tu coche a cambio; el de mercado, lo que marca el cartel del coche igual que tiene al lado.
Ahora la mala noticia. Ninguna ley define esos términos para tu seguro de coche. El artículo 26 de la Ley de Contrato de Seguro solo dice que el daño se calcula con el valor del interés asegurado justo antes del siniestro, sin aclarar cuál, así que cada aseguradora escribe su propio diccionario. En las condiciones generales del seguro de coche del RACC, por ejemplo, el "valor venal mejorado" es un 50 % superior al venal, con el valor de nuevo como tope. Busca en tu póliza el apartado de definiciones antes de fiarte de lo que te dijeron por teléfono.
Cómo sale la cifra que te ofrecen
Lo normal es que el perito parta de una tabla profesional del sector (Ganvam o Eurotax son las que aparecen en los contratos) y la ajuste con kilómetros, equipamiento y estado. Tú tienes a mano una aproximación oficial: los precios medios que publica Hacienda cada año para el impuesto de transmisiones. Para 2026 están en la Orden HAC/1501/2025, y a ese precio se le aplica un porcentaje según los años desde la primera matriculación.
| Antigüedad | % del precio de la tabla |
|---|---|
| Hasta 1 año | 100 % |
| De 2 a 3 años | 67 % |
| De 4 a 5 años | 47 % |
| De 6 a 7 años | 34 % |
| De 9 a 10 años | 19 % |
| Más de 12 años | 10 % |
Esa tabla no tiene en cuenta los kilómetros ni si le hiciste la correa de distribución el mes pasado, así que úsala para saber si la oferta es razonable, no como verdad absoluta. Para ver cuánto se te va en depreciación año a año, mete tus datos en la calculadora del coste real del coche.
El truco del 75 %: cuándo tu coche pasa a ser siniestro total
Un siniestro total no significa que el coche esté destrozado. Significa que repararlo cuesta más de lo que el contrato considera razonable. Muchas pólizas ponen la raya en el 75 % del valor, y con un coche viejo se llega enseguida: si vale 4.000 €, un arreglo de 3.000 € ya lo convierte en chatarra a efectos del seguro.
La Dirección General de Seguros y varias Audiencias Provinciales han considerado limitativa esta cláusula, lo que obliga a que esté destacada y firmada por ti según el artículo 3 de la ley. Otras Audiencias la han visto como simple delimitación del riesgo, y ahí ese requisito no se exige. Si nunca firmaste nada de eso, tienes un argumento, no una victoria asegurada.
Mismo coche, mismo golpe, cuatro indemnizaciones distintas
Pongamos un compacto de 6 años y medio cuyo precio en la tabla es de 22.000 €. Aplicando el 34 %, su valor venal son 7.480 €. Supongamos que en los anuncios coches iguales se venden por unos 10.500 €, y que la raya del 75 % sobre el venal queda en 5.610 €. Le damos dos golpes posibles, uno que cuesta 6.200 € de arreglar y otro de 11.000 €:
| Situación | Reparación 6.200 € | Reparación 11.000 € |
|---|---|---|
| Culpa tuya, póliza a valor venal | Siniestro total: 7.480 € | Siniestro total: 7.480 € |
| Culpa tuya, póliza a valor de mercado | Se repara (no llega a 7.875 €) | Siniestro total: 10.500 € |
| Culpa de otro, afección del 30 % | Se repara: 6.200 € | Venal + afección: 9.724 € |
| Culpa de otro, afección del 50 % | Se repara: 6.200 € | Se repara: 11.000 € (el tope sería 11.220 €) |
Fíjate en la primera fila. Con 6.200 € de daños y una póliza a valor venal te dan 7.480 € y te quedas sin coche, y comprar uno igual cuesta 10.500 €: te faltan 3.020 €. Réstale la franquicia si tu contrato la aplica al siniestro total. Y si te quedas con los restos, su valor: con 900 €, por poner una cifra, cobrarías 6.580 €.
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Estas cuentas deberían pesar también al decidir si sigues pagando un todo riesgo con franquicia.
El valor de afección, el extra que casi nadie reclama
Cuando te dan un golpe sin culpa tuya y la reparación se dispara, el seguro del otro no tiene por qué pagártela entera. El Tribunal Supremo lo dejó claro en una sentencia de Pleno, la 420/2020, de 14 de julio: si el arreglo es muy superior al valor venal, exigirlo es desproporcionado. Pero el venal a secas tampoco te deja como estabas, y de ahí el valor de afección, un porcentaje que cubre el papeleo, la búsqueda de otro coche y la incertidumbre de comprar uno usado.
Ninguna ley fija el porcentaje. Los juzgados suelen moverse entre el 20 % y el 50 %, según el caso. En aquella sentencia se trataba de un Opel Astra de 2004 con 3.470 € de valor venal y 6.700 € de reparación, y acabó en 4.511 €, es decir, un 30 % más. Si el seguro del culpable te ofrece el venal limpio, pide el extra por escrito. No esperes que te lo ofrezcan sin mencionarlo.
En tu propia póliza es otra historia, y lo habitual es que no haya afección salvo que el contrato la incluya. Hay una rendija: en la sentencia 1622/2024, de 3 de diciembre, el Supremo aceptó que el "valor venal" de una póliza incluía la afección, fijada en un 50 % sobre un valor de mercado de 6.670 €. El asegurado cobró algo más de 10.000 €. Fue un caso concreto, con su contrato delante, pero ahí está.
Si te ofrecen poco, esto es lo que puedes hacer
Antes de hablar de abogados, reúne papeles: facturas de mantenimiento, libro de revisiones, hojas de ITV con los kilómetros y fotos anteriores al golpe. Añade tres o cuatro anuncios de coches iguales. Solos convencen poco a un juez, pero junto al resto pueden hacer que el perito rehaga la cifra.
Si no hay manera y discutís solo el importe en tu propio seguro, el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro te da una vía concreta. Si pasan 40 días desde que comunicaste el siniestro sin acuerdo, cada parte nombra un perito, y si una no lo hace en los ocho días siguientes a que se lo requieran, acepta el dictamen de la otra. Si los dos peritos discrepan, entra un tercero. Tú tienes 180 días para impugnar el dictamen en el juzgado y la aseguradora, 30. Cada uno paga a su perito y el tercero se reparte, así que con 500 € en juego no suele compensar; con 3.000 €, probablemente sí. En hogar, las peleas por la valoración suelen venir de la regla proporcional.
Dentro de esos 40 días la aseguradora debe pagarte el importe mínimo que reconozca deber. Cóbralo, pero sin firmar la conformidad con el total: después te costaría mucho más reclamar la diferencia.
Haz una cosa antes de cerrar esta página: abre tu póliza, busca "pérdida total" y apunta qué porcentaje aplica y qué valor te pagan a partir del tercer año. Son dos minutos, y mejor enterarte mientras el coche todavía arranca.
Preguntas frecuentes
¿El valor venal es lo mismo que el valor de mercado?
No. El valor venal se acerca a lo que te darían por vender tu coche justo antes del golpe, y el valor de mercado a lo que te costaría comprar uno igual. El segundo suele ser más alto. Manda la definición de tu póliza.
¿Me pagan el valor de afección si el siniestro es culpa mía?
Normalmente no. El valor de afección se reconoce sobre todo cuando reclamas al seguro del culpable. En tu propia póliza depende de lo que diga el contrato, por ejemplo si incluye un valor venal mejorado. El Tribunal Supremo admitió en 2024 un caso en el que el término valor venal de la póliza incluía la afección, pero no conviene darlo por hecho.
¿Puedo quedarme el coche si es siniestro total?
Muchas pólizas lo permiten, pero te descuentan el valor de los restos de la indemnización. Si después no lo reparas, tendrás que llevarlo a un centro autorizado de tratamiento para darlo de baja, y mientras siga activo en Tráfico debe tener seguro obligatorio.
¿Puedo negarme a la valoración de mi aseguradora?
Sí. Si aceptan el siniestro y solo discutís el importe en tu propio seguro, el artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro prevé que cada parte nombre un perito y, si no se ponen de acuerdo, un tercero. Tú pagas el tuyo y el dictamen se puede impugnar en un plazo de 180 días.
Fuentes
- BOE: Ley 50/1980, de Contrato de Seguro (artículos 3, 18, 26 y 38)
- BOE: Orden HAC/1501/2025, precios medios de vehículos para 2026
- RACE: qué es el valor venal y tabla de porcentajes por antigüedad
- Gómez-Acebo & Pombo: comentario a la STS 1622/2024
- Legal Today: STS de Pleno 420/2020
- Almacén de Derecho: la cláusula del 75 % en el seguro de daños propios
- RACC: condiciones generales del seguro de automóvil
- Rastreator: valor de afección y sentencias citadas

