Regla proporcional en el seguro de hogar

Casa con una gota de agua al lado y un gráfico circular a medio llenar, que representa la parte del daño que paga el seguro

La regla proporcional es la razón por la que tu seguro de hogar puede pagarte solo una parte de un daño que sí está cubierto. Si el capital que tienes asegurado es menor que lo que vale de verdad tu casa o lo que hay dentro, la aseguradora te paga el daño en la misma proporción. Tener asegurado el 60 % del valor significa cobrar el 60 % de cada siniestro.

No es letra pequeña ni una trampa de una compañía concreta. Lo dice el artículo 30 de la Ley de Contrato de Seguro, y se aplica salvo que tu póliza diga lo contrario. Por eso merece la pena dedicar diez minutos a revisar dos cifras de tu póliza que casi nadie mira desde el día que la firmó.

¿Cómo se calcula la regla proporcional?

La fórmula es sencilla: lo que cobras es el daño multiplicado por el capital asegurado y dividido entre el valor real. Si tu casa vale 100 y la tienes asegurada por 60, de cada 100 € de daño cobras 60.

Pongamos un piso de 90 m² que compraste hace años. En la póliza, el continente sigue en 60.000 €, la cifra que se puso entonces y que nadie ha tocado. Supongamos que hoy reconstruirlo costaría unos 1.100 € por metro cuadrado, es decir, 99.000 €. Tienes asegurado el 60,6 % de su valor.

Un día revienta una tubería y el arreglo del suelo, las paredes y la cocina sale por 6.000 €. El perito ve el piso, hace la cuenta y te paga 3.636 €. Los otros 2.364 € van de tu bolsillo, aunque el daño por agua estuviera cubierto y no hubiera franquicia.

DañoSi el capital es el correcto (99.000 €)Con 60.000 € aseguradosPagas tú
Tubería rota: 6.000 €6.000 €3.636 €2.364 €
Incendio en la cocina: 40.000 €40.000 €24.242 €15.758 €

Mira la segunda fila. Con un siniestro grande, el recorte puede ser de miles de euros. Y lo que te has ahorrado en prima por tener el capital bajo son unas decenas de euros al año.

Ojo, no hay que confundirla con la llamada regla de equidad, que es otra cosa. Esa se aplica cuando declaraste mal el riesgo, por ejemplo menos metros de los que tiene la casa o una construcción de madera como si fuera de ladrillo. En ese caso la indemnización se reduce en proporción a la diferencia entre la prima que pagaste y la que deberías haber pagado.

El error más común: confundir el continente con el precio del piso

El continente es la propia vivienda: paredes, suelos, techos, instalaciones fijas y, en un piso, la parte proporcional de los elementos comunes que te corresponda según la póliza. Y su valor es lo que costaría volver a construirla hoy, no lo que pagaste por ella.

Aquí se cometen errores en las dos direcciones. Mucha gente pone el precio de compra o el de tasación de la hipoteca, que incluyen el valor del suelo y de la ubicación. Un piso en el centro de Valencia puede costar 250.000 € y su reconstrucción, una fracción de eso. Si aseguras de más, pagas prima de más y la aseguradora nunca te dará más de lo que vale el daño real.

El error contrario es el del ejemplo: capitales que se pusieron hace diez o quince años y que se han quedado cortos porque construir es ahora bastante más caro. Muchas pólizas revalorizan el capital cada año, pero la ley no obliga a ningún índice concreto, y no siempre al ritmo de los costes reales. Imagina que tu póliza sube el capital un 2 % al año mientras el coste de construir sube un 4 %. En ocho años, sin que hayas hecho nada, tu casa estará asegurada al 85,6 % de su valor.

Para saber la cifra correcta tienes tres caminos. Pedir a tu aseguradora el capital recomendado para tu vivienda, que la mayoría calcula con los metros, el año y la calidad de la construcción. Consultar los módulos de coste de construcción que publican algunos colegios profesionales. O, si has hecho una reforma importante, usar lo que costó como referencia de lo que vale ahora tu casa por dentro.

¿Cómo calcular el contenido del seguro de hogar?

El contenido son tus cosas: muebles, electrodomésticos, ropa, aparatos electrónicos, herramientas. Aquí el infraseguro es todavía más frecuente, porque casi nadie se para a sumar lo que tiene.

Haz la prueba habitación por habitación y valora cada cosa por lo que te costaría comprarla nueva hoy, que es como suelen indemnizar la mayoría de pólizas de hogar (valor de reposición a nuevo, aunque algunas aplican depreciación a ciertos objetos). Te vas a sorprender. Una cocina con nevera, horno, lavavajillas y lavadora, más el salón, los dormitorios y la ropa de cuatro personas, pasan con facilidad de 30.000 €.

Ejemplo rápido: contenido asegurado por 20.000 €, valor real de 35.000 €. Te entran a robar y se llevan cosas por valor de 7.000 €. Cobras 4.000 €, porque solo tenías asegurado el 57 %.

Las joyas y los objetos de valor suelen ir aparte, con su propio límite, y a veces solo están cubiertos si están en una caja fuerte. Si tienes algo así, declara las piezas importantes una a una.

La idea clave: el continente es lo que cuesta reconstruir tu casa, no lo que vale venderla. Y el contenido es lo que costaría comprar todo nuevo. Si alguna de las dos cifras de tu póliza se ha quedado corta, cada siniestro te lo van a recortar en esa misma proporción.

Cómo evitar que te apliquen la regla proporcional

La forma más directa es tener bien los capitales, pero hay pólizas que te dan margen. Busca en las condiciones particulares tres cosas:

  1. Margen de tolerancia. Muchas aseguradoras no aplican la regla si el infraseguro no supera un porcentaje, normalmente entre el 10 y el 20 %. Si estás un 40 % por debajo, el margen no te salva.
  2. Renuncia por importe. Algunas pólizas no la aplican en siniestros por debajo de cierta cantidad, por ejemplo unos pocos miles de euros.
  3. Capital recomendado o a primer riesgo. Si aceptas el capital que te propone la aseguradora, muchas renuncian a aplicarla. Y si una cobertura está a primer riesgo, te pagan hasta el límite contratado sin proporciones.

Si al revisarlo ves que estás corto, llama a tu aseguradora y pide que suban el capital. Te subirá algo la prima, pero es la parte del seguro de hogar que mejor se paga. Y aprovecha la llamada para preguntar si la póliza revaloriza automáticamente y con qué índice: el IPC general estaba en el 4,3 % anual en agosto de 2026, según el INE, y un capital que no sube con los precios se va quedando atrás cada año.

Si tienes hipoteca y el banco te vendió el seguro de hogar con ella, revisa sobre todo el continente. Muchas veces se puso la cifra del valor de tasación o una mínima para cumplir el requisito, y no la del coste de reconstrucción. Igual que con la elección de tu hipoteca, la cifra que importa es la que se calcula, no la que venía puesta por defecto. Y si quieres ver cómo funciona la otra gran trampa de los seguros, la de pagar parte de cada siniestro, la tienes explicada en el artículo sobre el todo riesgo con franquicia.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la regla proporcional en un seguro de hogar?

Es la norma por la que, si el capital asegurado es menor que el valor real de lo asegurado, la aseguradora paga los daños en la misma proporción. Si tienes asegurado el 60 % de lo que vale, cobras el 60 % de cada daño. Está en el artículo 30 de la Ley de Contrato de Seguro.

¿El continente es el precio de mi piso?

No. El continente es lo que costaría reconstruir la vivienda hoy, sin el suelo. No es el precio de compra, ni el valor de tasación, ni el valor catastral. En una ciudad, el precio del piso suele ser bastante más alto que su coste de reconstrucción.

¿Se aplica la regla proporcional en daños pequeños?

Depende de la póliza. Muchas aseguradoras renuncian a aplicarla por debajo de cierto importe de daño o si el infraseguro no supera un margen, por ejemplo del 10 o el 15 %. Si tu póliza no dice nada, se aplica en cualquier siniestro.

¿Qué es asegurar a primer riesgo?

Es una modalidad en la que aseguras una cantidad fija y la aseguradora paga los daños hasta ese límite sin aplicar la regla proporcional. Es habitual para el contenido o en comunidades de propietarios, y suele tener una prima más alta por cada euro asegurado.

Fuentes

Información orientativa. Este artículo explica conceptos generales y no es asesoramiento personalizado. Las condiciones de seguros e hipotecas cambian según la entidad y tu situación: confirma siempre los datos con la oferta vinculante o la nota informativa antes de firmar.